2.6.08

Una nube duerme sobre mi boca

Querido Sr. o Sra. Destinatario:
Estamos complacidos de informarte que tus requerimientos han sido aceptados desde el momento en que recibas esta carta. Tu vida sera un "espero que te sientas mejor" de nunca acabar.
Haces tu elección desde la estática, asi que necesitamos cortar tu reloj. Puede que no sea lo que esperabas, pero no hay devolución de dinero una vez que te lo cortan.
Hoy es un día muy especial. Los hombres matarían porque les den un poco, pero... ¡qué dirían los vecinos!. Es que te hace sentir muy liviano, por eso todos lo buscan, pero no olvides que estás amarrado mañana y mañana y mañana...
Ya estás bastante grande para seguir fingiendo. De hecho, se te va a empezar a notar en una semana o más. Asi que no digas que te acabas de dar cuenta; vas a recibir más de lo que esperas si no ocupas la protección adecuada.
Bueno, como decía. Hoy es un dia muy especial. Cómo te gustaria tener algo con que jugar! Pero el amor no te va a llevar muy lejos, asi que combate ese latido, porque sino te va a seguir pidiendo más y más y más.
Porque los hombres seguirán siendo hombres, siendo hombres, siendo hombres, siendo mujeres sin previo aviso. Y las mujeres seguirán siendo mujeres, siendo mujeres, siendo tipos, siendo hombes que no lloran por los juguetes que ocuparon para golpear a las muejeres que desprecian a la mañana siguiente.
Siempre dijeron que el sexo te haria cambiar...
Ahora sin volverlo a pensar, el cuchillo se esta acercando. Nunca escucharás el repiqueteo de nuestra pequeña hazaña ingenieril (por supuesto que te quiero, por supuesto que lo que importa es lo de adentro!).
Bueno, creo que esta charada ya está terminando. A mi me parece que tal vez es la única manera de evitar que te veas enclaustrado en una larga cadena de remordimientos. ¿O te arrepentirías de arrepentirte?
Los doctores dicen que una vez que lo pruebas, vas a empezar a necesitarlo.
Asi que, mientras que pasas por aquí, por qué no aprovechas de susurrarme dulces "para siempre" al oído?
Yo mientras tanto, voy a dejar mis labios quietos hasta que se pase el dolor. Tú tal vez deberías apurarte y meterlo rápido, pues nunca sabrás cuándo todo puede terminar, si es que mañana, o mañana, o mañana...



-A: Hola, cómo estás? Bien? Bueno, yo tengo que admitir que algo raro me pasó hoy y me ha molestado desde que me pasó...
-B: Bueno, hablálo. Porque, ¿Qué es lo que se hace cuando algo te carcome por dentro?
-A: Lo hablas.
Bueno, osea, soy ese tipo de persona a la que esto le ha pasado antes, asi que no me voy a quedar callada.
Estaba cantando allá, por la parte del balcón, entre la gente, y alguien me agarró el poto y después muy fuerte me agarró una pechuga.
Y bueno, ella no era fea...Pero me frikeó totalmente, al menos por los próximos 20 minutos.
Y todavía me pregunto, ¿soy yo o eres tú, o todos nos sentimos extraños? Sólo yo?

28.5.08

Perro Espacial.

"Muy segura que esas niñas que ahora están en la marina...Esos hombres, nuestros amigos, ya no te pueden herir. Y sostén esas lágrimas, porque ellos aún están de tu lado. No oigas esos buques . No digas que sabes que nos fuimos, Andromeda, atrapada con esas niñas, antes de que sus cabellos en pares se vuelvan mundanos.
Y ahora esas niñas se fueron...".


Me puse lencería verde. Ja! De verdad, hey, no te estoy mintiendo. Usé lencería verde porque pensé que tal vez usar colores distintos con cada amante podría ser una buena cábala.
Y después de los besos, después de los abrazos, cuando las miradas tiernas ya se habían desvanecido y yo había por fin vuelto a mi capullo personal, donde mi historia se seguía tejiendo, decidí que tal vez la separación de mis rodillas no era tan pecadora como se postulaba.

Lentamente enroscó sus dedos por encima de mis caderas. Siguió creando escalofríos con la yema de sus dedos directamente por sobre mi pelvis. Y el roce era todo. Completo. El roce era el fin. Y desde ahí, primero recorriendo las extremidades de mis costillas, sus dedos se encresparon entre la finalidad polar de mi ropa interior, de la verdosidad escarlata que guardan mis piernas. Así lentamente deslizó hacia mi desnudez todo lo que yo alcanzaba a ser. Pero lento, gentil. Volviendo al roce, al recorrido desde el comienzo de mis caderas hasta llegar a mis tobillos. Y yo,¿ya lo mencioné? mirando al techo con verguenza, expuesta en profunidades abismantes, rojizas, de que él desde su lugar pudiera ver la posición donde todos mis olores se configuran.
Comenzó su aleteo. Y en mi cabeza solo mariposas. Pensaba...no! Mentira, no alcanzaba a pensar. Círculos, por favor, Círculos! Y mi respiración entrecortada.
Hasta que casi, justo cuando hay que inhalar antes de poder llegar, me levanto de mi posición vitalicia para detenerlo. Lo miro a la cara y mis nervios tiemblan. La calma asquerosa, la obsesión con sus ojos. La concentración absoluta para no terminar sin él dónde debía.
Separo bien (¡ah!)mis rodillas y aparece ingenuo de entre mis placeres, para mirarme y responderme, quejumbroso, lo que sea.
Entonces lo miro decidida, y con todo el cariño que mis entrañas pueden entregar, le digo:

-Por ti, mi amor, podría ser lesbiana.





Es que tienes que escucharla completa! Y qué digo, Hey!, si de todas formas te aburrirás antes de los dos minutos. Si supieras escuchar, tal vez, podrías apreciar que en el fondo, esta es una canción sobre una niña que quería estar en el río.

11.5.08

porfavor, no leas esto.

¡voy a expresarme! - le gritó al oído. Y después pensó que todo era mentira.

Tu cara puede, con toda la certeza del universo, desconfigurarse mucho más.

Me sube una hormiga por el muslo.

El cigarro deja marcas en tus lunares. ¿Te puedo oler, por favor?

¿Sabes algo, lo que sea? Tal vez armar transgresiones?

Tengo frío, cuando mirando tratas de oler lo que tengo entre... ay!

Me voy hacia un lado, tratando de mantenerme derecha.

De la oscuridad en mi garganta, ideas amorfas, incapacidades, tonteras ilusiorias, inpsiración barata tal vez, o al menos soledad ebria de entre los momentos que traté de robarte a la distancia.
Y si crees que no puedes entenderlo, tal vez sea por el problema que hay entre lo que pienso y lo que hacen mis dedos cuando vuelvo a ti. Entonces no es porque no quiero que entiendas, sino que porque hablas estupideces cuando es hora de simplemente mantenernos en silencio.
Vagas imitaciones mutuas, pensamientos confusos, al final. Siendo snob se pasa mejor.
Creelo, estoy tomando cerveza negra.



¡You motherfuckers will sing someday!

24.4.08

Fuego y Azúcar

Una línea que en verdad son puntos que no tienen decendencia y que fabrican, a veces, estereotipos supersónicos desde el infra-sub-escondite de los roedores cuando tienen que desayunar lombrices de goma, a veces amargas o musicales, fanáticas del rey cuando amanece en el lugar de ¡Mi Voz! disculpen, es que mi cabeza a veces funciona como costillas cuando hay que esconder la cabeza entre el
paaaaaasto. veeeeerde. olorooooso. cariñooooso.
¿Eso no debía de estar en otra frecuencia?
Hay una canción que emerge desde la amigdalitis que acribilla el lado izquierdo de mi garganta. Que me dice, tú blanquita, en otros mundos, donde los pensamientos son jeroglificos llenos de helio, podrás retomar aquello que alguna vez dejaste caer como un gran pedazo de hielo negro al mar, aquella conciencia donde las cosas no eran tu culpa, sino que meras circunstancias.
- Te equivocaste de profesión, ese es el problema.
- Ya.
- No, en serio, esto no es lo tuyo.
- Ya. Y qué quieres que haga?
- Deberías dedicarte a la pirotecnia.
- A la pirotecnia?
- ¡Vamos a incendiar cosas!
- Eso no es pirotecnia.
- ¡Vamos a incendiar cosas!
- Piromanía?
- ¡¿Seamos pirómanas?!
- Tu sugeriste eso...
- ¡Vamos a incendiar cosas!
- Ya, vamos ¿Nos tomamos un té después?
- Por eso la pirotecnia entonces, desde ahí todo el problema con el azúcar.
- ¿Fuego y Azúcar?
- Oh porfavor, ¡me alagas!
- ¿Puedes ser más incoherente?
- Obvio. Canoa.
- Supercalifragilisticexpialidocious.
- No eres un buen personaje.
- Tú tampoco.



12.4.08

"No es el Barón Rojo"

Estaba acostada en el pasto, pensando en esta guerra. Dándose cuenta de como los aviones volvían sin bencina de todas sus patrullas. Imaginándose a los soldados, esos soldados, sus soldados, azotados por el calor de las llamas lejanas. Un fuego que por cierto, ella desconocía.
El pasto estaba húmedo, su espalda de a poco comenzaba a mojarse. El sol del mediodía le llegaba a los ojos, haciendo que su cara se arrugara para filtrar la luz. Se acomodó entonces, se sentó en el pasto. Divisó a lo lejos, luego, que una mujer anunciaba el periódico de la tarde. Pero no había nadie que se interesara por comprárlo, por saber.
El parque estaba vacío y sus hombres, cargados de municiones y desesperanza, graznaban en su mente constantemente, potenciando la aparente soledad en la que estaba sumergida. De pronto una exhuberante mujer hizo su aparición atravesando el parque. Grande, gruesa, con un turbante azulino en la cabeza y con una túnica que le llegaba hasta los pies, la mujer se habría paso a través de la multitud que existía solo en la cabeza de la sorprendida espectadora.
Entonces la siguió, no por el hecho de que fuera un alguien desconocido, sino que por las sensaciones que le producía su extraño semblante, su caminar, incluso el olor que tenía según ella, su abrazo.
Fue así como llegó a una iglesia antes desconocida para ella. Y por haber seguido a la mujer tan descaradamente, prefirió quedarse escondida cerca de la puerta, donde pudiera escapar fácilmente si llegara a ser necesario.
Pero la sorpresa la tomó por el codo y la arrastró sin oposiciones a sentarse en el primer banco del lugar, cuando se dio cuenta de que la mujer era parte de un coro. Un coro que no se había visto desde hace años, un coro místico que ella recordaba, tal vez de su infancia, tal vez de lo que contaban sus padres, tal vez de los libros.
Las canciones comenzaron y el coro se sintió feliz de cantarle a ella. Y ella por un momento olvidó a los soldados, a los aviones, al fuego. Disfrutó de la música, de las sensaciones, de lo que ella creía su coro personal, su propio descubrimiento arqueológico.
Salió del lugar después de un rato, para no tener así que hablarles cuando terminaran sus canciones. Afuera, la mujer de los diarios seguía intentando vender.
Pero no era necesario, ya, pensar más:
- Cuando termine la guerra, volveré a leer los periódicos.

2.4.08

explotaron, estoy segura, en alguna calle de santiago, y yo voy a tener que criar a una guagua que se llama como yo

Voy a hacer arte de todo esto!!!!

potencialmente tú.

Camino rápidamente porque para variar estoy atrasada. Los caminos del lugar, borrados de lo típico en mi día a día, se me complican un poco en la memoria y finalmente me pierdo. Llegando a una plataforma vacía, de cemento, seguida por una inevitable escalera de mármol que guiaba a los suburbios del lugar, me di cuenta que realmente no sabía hacia donde seguir y que el reloj seguía inevitablemente avanzando.

Paré ahí un momento, a tratar de entender dónde estaba, cuando derrepente me di cuenta de que estaba rodeada solo de mujeres. Bellas, coloridas, amigables, serias, con cuadernos y textos y largos calcetines a rayas. Ellas, todas, eran potencialmente tú. Perdidos en el pasto, en el bosque, en el futuro. Felices, ella, tú, ustedes. Todas eran potencialmente lo que yo no podía ser. Nunca. Ellas te hacían feliz, solo con ser lo que yo no. Seguras caminaban, pasándome como si no fuera más que una forastera.

Así fue como me solté de raiz y logré recordar cuál era mi camino. Si, bueno, llegué atrasada pero en realidad, dicen, el tiempo no existe. Y ella me estaba esperando para darme las satisfacciones que me faltaban, para poder retomar las llaves que le había encargado al conejo atrasado, cuando me lo había topado antes de tomar once.


Igual, desde ese momento, cada cierto rato me acuerdo, de este eterno no ser contigo. Y luego, en honor a eso, me tomo una taza de té.